El endemoniado gadareno – Reflexión en Marcos 5

El endemoniado gadareno estudio bíblico en marcos 5:1-15
El endemoniado Gadareno – Reflexión en Marcos 5:1-15

El siguiente Estudio Bíblico nos muestra la enseñanza que nos deja la Palabra de Dios en Marcos 5:1-15 sobre el endemoniado gadareno. Lee También: Pedro Camina sobre las Aguas – Reflexión.

El endemoniado Gadareno – Marcos 5:1-11

Vinieron al otro lado del mar, a la región de los gadarenos. Y cuando salió él de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo, que tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aun con cadenas. Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos; y nadie le podía dominar. Y siempre, de día y de noche, andaba dando voces en los montes y en los sepulcros, e hiriéndose con piedras. Cuando vio, pues, a Jesús de lejos, corrió, y se arrodilló ante él. Y clamando a gran voz, dijo: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes. Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo. Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y respondió diciendo: Legión me llamo; porque somos muchos. Y le rogaba mucho que no los enviase fuera de aquella región. Estaba allí cerca del monte un gran hato de cerdos paciendo. Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos. Y luego Jesús les dio permiso. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los cerdos, los cuales eran como dos mil; y el hato se precipitó en el mar por un despeñadero, y en el mar se ahogaron. Y los que apacentaban los cerdos huyeron, y dieron aviso en la ciudad y en los campos. Y salieron a ver qué era aquello que había sucedido. Vienen a Jesús, y ven al que había sido atormentado del demonio, y que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio cabal; y tuvieron miedo (Marcos 5:1-15).

El endemoniado Gadareno – Reflexión

Yo recuerdo que antes de conocer a Cristo, muchos de nosotros éramos igual a este hombre, con un yugo de pecado que nos tenía muertos espiritualmente, hiriéndonos a nosotros mismos con resentimiento en nuestro corazón, falta de perdón y odio.

Como se puede apreciar en la lectura, muchas veces lo sujetaron con cadenas y las rompía. De forma similar, nosotros no queríamos estar sujetos a la ley de Dios o el yugo de Cristo en nuestras vidas, en el cual está la verdadera Libertad.

Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga (Mateo 11:29-30).

Hoy en día sigue ocurriendo lo mismo, a muchas personas se les predica la Palabra, pero no quieren estar sujetos a la ley de Dios o el yugo de Cristo, porque se rehúsan abandonar las prácticas a las que están acostumbrados. Pero resulta que el alcoholismo, el cigarrillo, la drogadicción y las prácticas similares, son las que los tienen verdaderamente atados y encadenados a la humanidad en estos tiempos.

El Único que puede romper las cadenas de vicios o cualquier tipo de ataduras se llama Jesucristo, al igual que este hombre fue liberado, Cristo en este tiempo también trae libertad a quien venga a él.

Por lo tanto, podemos decir que quizás por ignorancia o porque no habíamos abierto nuestro corazón a Dios, queríamos llevar esa vida que nos seguía lastimando y dañando al igual que el hombre de esta historia.

Pero por otro lado, pudimos ver la misericordia de Dios en nosotros, como también la tuvo con este hombre, por el cual fue exclusivamente a este pueblo de Decápolis, llamado Gadara para liberarlo de la opresión demoníaca que lo tenía cautivo.

El espíritu maligno que tenía este hombre se llamaba legión, en referencia a esto podemos decir, que en aquellos días una legión del ejército romano era formada por 6000 soldados de caballería e infantería. Por esta razón, la Biblia quiere enseñar que eran muchos los espíritus malignos que estaban en el cuerpo de ese hombre.

Pero lo más importante que las Santas Escrituras quiere resaltar en esta historia, es que los demonios son enemigos de Dios y del hombre. Por lo tanto, como no pueden atacar a Dios, atacan al hombre, el cual es creación de Dios.

Por este motivo debemos tener cuidado, porque no somos adversarios que podamos enfrentar a esta clase de enemigos espirituales con nuestras propias fuerzas. Pero en el Señor, y con el poder de su fuerza somos capaces de resistirlos aunque haya legiones de ellos.

Finalmente, cabe destacar, cuando los demonios pidieron permiso a Jesús para entrar en el hato de cerdos, estos animales siendo controlados por estos espíritus malignos corrieron y cayendo por un despeñadero y se ahogaron en el mar, mostrando así, las intenciones destructivas que tienen contra el cuerpo que poseen. Pero por otro lado, cuando Cristo llega a nuestra vida, viene a poner orden, paz y verdadera libertad, como lo se muestra al final de esta lectura Bíblica (Marcos 5:15).

Vienen a Jesús, y ven al que había sido atormentado del demonio, y que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio cabal (Marcos 5:15)

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